Después de tres años de existencia y varios meses de paciente ajetreo, Cubaprofunda asoma en la red de redes con ajustes de diseño y algunas modificaciones estructurales, concebidas con la ayuda de una amiga informática. Pero lo que pudiera parecer apenas un arreglo cosmético, encubre mucho más: una nueva manera de asumir novedades y desafÃos que transforman y socializan cada vez más a Internet. Obra de la más embalada evolución tecnológica, la blogosfera mundial, y dentro de ella, el cachito cubano, nos sorprenden, todos los dÃas, con nuevos espacios, capas, prestaciones, maneras de hacer, nombres que suenan raros al principio –blogs y blogueros, redes sociales, Web 2.0, microblogging y hasta retuitiar o algo parecido– y que luego terminan incorporados al decir cotidiano, como esa otra extraña palabrita que hoy es pan comido en cualquier conversación de barrio, pasillo, bar y hasta en los parlamentos: Internet.
Aunque algunas de esas alternativas despertaron nuestra desconfianza al inicio, por la excesiva miseria cultural que veÃamos, finalmente mordimos los anzuelos de Facebook y Twitter y las llamadas redes sociales. Nos movemos en esa dirección no para untar un nuevo brillito en el rostro, sino por la percepción de que la cultura bloguera, y el microblogging o nanoblogging, en particular, están poniendo a los periódicos de papel, y a la ya también canosa prensa de radio y TV, ante el reto de transformar rutinas de producción y modos de comunicar. Cambian hasta las maneras de decir y, como todo parto, el proceso es doloroso, pero más doloroso es cuando los periodistas miramos, de manera distante, un fenómeno que reclama una actitud más activa, por imponer giros sorprendentes a los cauces de nuestro trabajo habitual, la información. Cubaprofunda se sumerge, en fin, con un nuevo salto de clavado en esas aguas profundas y llenas de misterios… que se deshacen muchas veces con un simple click de ratón. A partir de ahora, este blog o sitio personal, incorpora viejos sueños, como el boletÃn, los sitios de Facebook, Twitter, un canal RSS, entre otras novedades. Nos alejamos de algunas trampas noticiosas; queremos avanzar hacia un estilo más dinámico de batirnos en la cultura bloguera –lo de batirnos es literal porque la batalla arde en estos arrabales de Internet (de eso hablaremos en otra oportunidad). Confiamos en que estos recursos nos permitirán mantener una comunicación más interactiva –para acercar nuestros oÃdos a comentarios, sugerencias y crÃticas– con los lectores que se arriesguen a navegar a partir de ahora en Cubaprofunda. |